¿Por qué nos comunicamos tan mal con nuestros perros?

¿Por qué nos comunicamos tan mal con nuestros perros?

¿Por qué nos comunicamos tan mal con nuestros perros?

Hemos hablado muchas veces sobre como se comunican los perros, sobre como muchas veces malinterpretamos lo que «nos dicen» o sobre los problemas que tenemos para conseguir que ellos nos entiendan. Sin embargo, cada vez somos más conscientes de que muchas personas no solo no son conscientes de esos problemas de comunicación sino que piensan que sus perros entienden todo lo que les dicen… ¿por qué nos comunicamos tan mal con nuestros perros y ni siquiera somos conscientes de ello?

El primer obstáculo que nos encontramos es que las personas nos comunicamos de forma muy diferente a la que lo hacen nuestros perros: mientras que nosotros nos comunicamos más mediante la palabra, buscamos más el contacto físico, etc. ellos utilizan mucho más el lenguaje gestual y corporal, siendo capaces de captar pequeños matices que nosotros solo somos capaces de percibir tras dedicar mucho esfuerzo y horas de estudio.

Hay muchos otros motivos por los que nos comunicamos mal con nuestros perros como es la falta de empatía, la superioridad con la que nos relacionamos con ellos, nuestra tendencia a tratar de simplificarlo todo, etc. y cada uno de ellos merecerían una publicación independiente pero creemos que hay una segunda causa fundamental, muy relacionada con la anterior y que es sobre la que queríamos hablar en esta entrada: nuestra educación.

Desde que somos pequeños no solo no nos educan para respetar el lenguaje gestual sino que nos educan para bloquearlo y no mostrar nuestros sentimientos, para aparentar ser lo que no somos, etc. Y a pesar de que nos gustan los perros por ser tan sinceros, por no guardarse nada para luego, etc. chocamos frontalmente con ellos en algo en lo que en realidad no tendríamos por qué chocar, porque las personas, igual que muchas otras especies, también nacemos con un lenguaje gestual y corporal muy rico que rápidamente nos enseñan a inhibir, principalmente, para ser socialmente aceptados.

Por ejemplo, cuando alguien le va a dar un beso a un niño y este retira la cara, se suele reprender al pequeño y/o se le presiona para que le de un beso al adulto, en lugar de entender, precisamente como adultos que somos, que simplemente el niño no tiene ganas de establecer ese tipo de contacto, no está preparado o necesita más tiempo para hacerlo, etc. Lo mismo pasa cuando un niño tiene vergüenza ante una situación o está siendo reprendido o presionado para hacer algo y el niño se siente incómodo y mira hacia abajo. Entonces, los adultos, no solo no le suelen comprender sino que se molestan y suelen decir cosas como “escúchame”, “mira hacia arriba”, “mírame a los ojos”, “no seas maleducado”, “no tengas miedo”, etc.

Sabemos que mucha gente se tomará todo esto a la ligera. A algunos incluso les sonará a ciencia ficción, pero creemos que recuperar ese lenguaje gestual y darle la importancia que se merece es fundamental no solo para comunicarnos mejor con nuestros perros sino para comunicarnos mejor entre las personas ¿como nos vamos a comunicar bien con nuestros perros si, por ejemplo, les estamos diciendo que estén tranquilos con nuestra voz pero con nuestro cuerpo o nuestros gestos les estamos transmitiendo que estamos nerviosos o, incluso, que tienen algo que temer? ¿como vamos a entender lo que quiere decirnos nuestro perro cuando retira la cara, no nos mira a los ojos, etc. si ni siquiera somos capaces de verlo en los humanos?

Muchos defienden este mal uso de la comunicación porque somos una especie superior que ya no necesita hacer uso de este lenguaje mucho más primitivo, otros dicen que a ellos les educaron así y que no solo no pasa nada sino que es lo que nos hace mas fuertes y nos prepara para afrontar la frustración, tener autocontrol, poder superar obstáculos, etc. pero la realidad es que si que pasa y que las personas cada vez tenemos mas problemas para relacionarnos entre nosotros e incluso para gestionar nuestras propias emociones o enfrentarnos a los retos del día a día, que la violencia, la falta de empatía, etc. están mas a la orden del día que nunca, etc.

Recuperemos este lenguaje gestual y corporal y aprendamos a respetar lo que nos comunican los demás con él. Haciéndolo mejoraremos la comunicación con nuestros perros y nuestra forma de relacionarnos con ellos… y con las personas también…

Y recuerda lo más importante… ¡¡No te olvides de disfrutar de tu perro!!

Puedes ver todas nuestras publicaciones siguiendo este enlace.

Sara, la guapa de la foto, está dispuesta a poner todo de su parte para que la comunicación con ella sea perfecta. Si quieres darle la oportunidad que se merece, puedes ponerte en contacto con Hoope.org:

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: