Ese ”inocente” tirón de correa

Ese “inocente” tirón de correa. Éste es un tema del que ya hemos hablado directa o indirectamente en muchas ocasiones y en el que verdaderamente podemos decir que hemos visto algunos avances en estos casi tres años de vida de dogminancia.com. Cada vez vemos más perros con buenos arneses y correas, a los que se les permite olfatear y acercarse libremente a otros perros, personas u objetos; perros a los que se les muestra el camino en lugar de dirigirles a golpe de correa, etc. Desde luego son avances a tener muy en cuenta y que, seguramente, supongan un cambio de tendencia, pero la experiencia de este verano nos ha hecho ser mucho menos optimistas de lo que éramos y tener la certeza de que todavía debemos trabajar mucho para que cada vez haya más perros y personas que disfruten del paseo en lugar de sufrirlo…

Este verano hemos tenido unos días de vacaciones y en todo el tiempo que hemos estado fuera de casa, en las decenas de paseos realizados, se ha dado la curiosa circunstancia de que prácticamente ninguno de los cientos de perros que nos hemos encontrado, iba suelto, a pesar de pasear por zonas en las que podrían hacerlo perfectamente.

Podríamos pensar que lo hacían porque está prohibido llevarlos sin correa o por seguridad, pero nada cambiaría, porque el verdadero problema no es que no fuesen sueltos, sino que, en un altísimo porcentaje de los casos, la correa que unía a perro y persona parecía funcionar como un elemento de castigo, en lugar de ese elemento de seguridad (o incluso de cumplimiento normativo) que debería ser:

  • Según veían a nuestros perros a lo lejos: “inocente” tirón de correa.
  • Si se querían acercar a saludarles: “inocente” tirón de correa.
  • Que se ponían nerviosos al no poder acercarse: “inocente” tirón de correa.
  • Si tenían miedo y querían huir: “inocente” tirón de correa.
  • Que querían olfatear: “inocente” tirón de correa.
  • Si la persona tenía prisa y quería acelerar el paso: “inocente” tirón de correa.
  • Cuando el perro ladraba: “inocente” tirón de correa.
  • Cuando el perro cogía algo del suelo: “inocente” tirón de correa.
  • Si querían cambiar de rumbo: “inocente” tirón de correa….

Demasiados “inocentes” tirones de correa, concentrados en un periodo de tiempo suficientemente amplio, como para pensar que tuvimos mala suerte. Si, además, tenemos en cuenta que la mayor parte de la gente de la que hablamos (niños, jóvenes, ancianos, mujeres, hombres…) estaba de vacaciones, más relajada de lo habitual y con más tiempo para dedicarles… no nos queda más remedio que asumir que publicaciones como esta siguen siendo tan necesarias como siempre lo han sido.

Ya hemos hablado en otras entradas del correcto manejo de la correa, de como enseñar a tu perro a no tirar de ella o de los mejores materiales para que todos disfrutemos del paseo, pero creemos que es el momento de dar un pasito más y de que todos empecemos a darnos cuenta de que esos “inocentes” tirones de correa no solo demuestran una mala relación con nuestro perro, sino que la provocan.

Esos “inocentes” y cotidianos tirones de correa a los que nos hemos habituado, no se deberían normalizar. Tirar de la correa para dirigir a nuestros perros, para impedirles ir hacia algo, etc. se ha convertido, en muchísimos casos, en la principal (y en muchos casos, única) forma de “comunicarnos” con ellos. Es algo aparentemente fácil que nos permite seguir mirando al teléfono móvil o hablar con el vecino sin prestar atención a nuestro perro.

Nosotros somos los primeros que buscamos hacerlo todo lo más fácil posible con los perros. Cuanto más fácil consigamos hacerlo, mejor, no tenemos ninguna duda. Pero no deberíamos olvidarnos del bienestar de los perros (también de las personas), ni confundir lo fácil con lo inmediato, igual que sería un error no esforzarnos por diferenciar aquello que realmente es fácil de lo que solamente lo parece…

Ese “inocente” tirón de correa genera inseguridad en tu perro, puede provocar problemas físicos y relaciones indeseadas, destroza el vínculo entre vosotros y la confianza que el perro tiene en ti, etc. Muchos problemas que pocas veces relacionamos con esos “atajos” que consciente o inconscientemente tomamos para, aparentemente, llevar una vida más cómoda.

Y si no es inocente y tampoco nos hace la vida más fácil sino todo lo contrario… ¿no deberíamos esforzarnos un poco por aprender a integrar en nuestras vidas otras formas de comunicarnos con nuestro perro? Por favor, hagamos ese esfuerzo. Dejar de pegar tirones de correa cuando paseamos con nuestros perros puede parecer más difícil, pero os aseguramos que no lo es y que, sin ningún tipo de duda, es un esfuerzo mucho mas gratificante y más útil…

Y recuerda lo más importante…. ¡No te olvides de disfrutar de tu perro!

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SALOMÉ, la guapa de la foto, pasea igual de bien con correa que sin ella . Si quieres darle la oportunidad que se merece, puedes ponerte en contacto con Hoope.org:

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