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Todos hemos escuchado hablar muchas veces de la importancia que tiene una buena socialización de nuestros perros pero ¿realmente entendemos lo que esto significa? ¿sabemos lo que tenemos y lo que no tenemos que hacer?

Los primeros cuatro meses (aproximadamente) son los mas importantes en la socialización de nuestro perro. En esos meses el cachorro descubrirá el mundo en el que se tendrá que desenvolver el resto de su vida, establecerá lazos afectivos, aprenderá a relacionarse, etc. Sin embargo, la duración de este periodo coincide en el tiempo con el primer ciclo de vacunación, lo que no facilita precisamente que esta socialización se realice de la mejor forma posible…

En esas primeras semanas el cachorro mostrará mucha curiosidad por todo y deberemos ser especialmente pacientes y cuidadosos ya que los castigos pueden marcar negativamente el resto de su vida (como habréis comprobado mas de una vez, los propios perros son muy permisivos con los cachorros durante este periodo, siempre que se trate de perros equilibrados, por supuesto). Deberíamos intervenir poco y simplemente estar pendientes de él y protegerle (de la misma forma que lo haría su madre), por lo que es recomendable retirar cualquier objeto que para nosotros tenga valor y que se pueda convertir en víctima de nuestro curioso cachorro. Por mucho que os digan lo contrario, es mucho mejor ser proactivos y evitar problemas que pillarse un rebote de narices porque nuestro cachorro ha roto nuestra posesión mas preciada, lo que además provocará que empecemos a perder la paciencia y comencemos a hacer las cosas mal.

En estos primeros meses deberíamos exponer a nuestro perro, gradualmente y de forma agradable, a estímulos, situaciones, etc. a los que tendrá que enfrentarse a lo largo de su vida (correa, personas, perros, coches, ruidos, veterinario, agua, distintas superficies, etc). Como comentábamos al principio, nos encontramos con la dificultad de como llevarlo a cabo mientras dura el periodo de vacunación: En nuestra opinión, sería bueno intentar que nuestro cachorro se relacione con otros perros, siempre que se trate de perros “de confianza”, que sepamos que están vacunados y que a priori no representan un riesgo para él, y siempre que lo hagamos en casa o en entornos muy “seguros” (alejados de parques para perros y otras zonas con concentración de perros, excrementos, etc.). Aún así, hay que saber que el riesgo cero no existe por lo que cada uno deberá poner en la balanza este peligro para la salud de su cachorro, frente a la importancia de una buena socialización, y, con toda la información en la mano, tomar la decisión mas equilibrada y/o que estime mas conveniente.

En cualquier caso, deberíamos ir acostumbrando al cachorro a la soledad, al collar/arnés, a la correa, a montar en coche, etc., y sacarle a la calle en brazos, para que se acostumbre a los distintos ruidos, a ver gente de distinto tamaño, etc. (la visión del mundo no será la misma que si lo hiciese desde el suelo pero al menos se podrá ir haciendo una idea de lo que le espera). Lo más importante es recordar que hay que transmitirle calma y hacerlo todo de forma gradual ya que si el perro pasa miedo, estaremos logrando lo contrario de lo que buscamos (en contra de lo que mucha gente cree, es mejor no exponerle a algo que hacerlo de una forma apresurada o brusca. Ej.: si el cachorro viene de estar en un jardín con sus hermanos y el primer día que está con nosotros le exponemos al trasiego de una ciudad en hora punta podemos conseguir que nuestro cachorro se convierta en un adulto con hipersensibilidad al ruido, miedo a los coches, a las personas, etc).

Relación con otros perros_dogminancia.com

Cuando el cachorro empieza a relacionarse con otros perros, ya sea porque ha finalizado su ciclo de vacunación o porque hemos decidido juntarle con otros perros “de confianza”, deberíamos ser selectivos con los perros con los que se relaciona. En nuestra opinión, el error mas común de la mayor parte de las personas que tienen un cachorro (o un perro adulto mal socializado) es pensar que la cantidad es lo importante y que cuantos mas perros conozca mucho mejor. Esto podría ser así, en un entorno ideal en el que todos los perros son equilibrados y la interacción con ellos va a ser algo positivo para nuestro cachorro. Pero como, por desgracia, la realidad es otra, creemos que es mejor que nuestro perro se relacione con perros que le aporten cosas positivas que con perros que le inculquen malos hábitos, le generen miedo o le lleven a situaciones desagradables (por ejemplo si le relacionamos los primeros días con el perro del vecino, porque es el único que sale a pasear a la misma hora que nosotros y éste es un perro ansioso que no se sabe comunicar y que agobia a nuestro cachorro constantemente, éste podría asumir que esa es la forma normal de comportarse o coger miedo porque cada vez que tiene relación él pasa un mal rato). Esta misma regla es aplicable a las personas y a cualquier otro estímulo o situación. Que nuestro perro se acostumbre a tratar con muchas personas, niños etc. será muy beneficioso, en la medida en la que esas interacciones sean positivas. Si cada vez que viene un niño a casa, le persigue, le manosea, le tira del rabo o de las orejas… el perro puede coger miedo a los niños e incluso acabar reaccionando de forma defensiva hacia ellos.

En resumen, la socialización en los primeros cuatro meses de la vida de nuestro cachorro puede influir en en gran medida en el perro que tendremos de adulto, por lo que es importante tenerlo presente e intentar ayudarle, simplemente fomentando asociaciones agradables con todo aquello con lo que vaya a tener algún tipo de relación en el futuro. Esto es lo único verdaderamente importante en este periodo; ya tendremos tiempo después para enseñarle “obediencia” y todo lo que queramos. Si ya tenemos un perro adulto que ha tenido una mala socialización, no os preocupéis; os costará mas y tendréis que hacerlo todo aún mas progresivo, evitando situaciones que el perro no puede gestionar y exponiéndole de forma gradual y agradable a ellas, pero nunca es tarde, siempre estamos a tiempo de cambiar un mal hábito o una percepción negativa por una positiva.

Sea como sea, recordad la importancia de contar con la colaboración de perros y personas equilibrados que son los que mas ayudarán a nuestro perro a aprender a relacionarse, gestionar emociones, etc. y, como siempre os decimos, si no sabéis por donde empezar, tenéis dudas o simplemente queréis sentiros mas seguros, no dudéis en contratar los servicios de un buen educador canino que os ayudará en todo el proceso y os hará verlo todo mucho mas fácil.

Y recuerda lo mas importante…. ¡¡¡ No te olvides de disfrutar de tu perro!!!

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