dogminancia_ansiedad por separación

La ansiedad por separación es uno de los problemas en perros que mas casos de abandono, maltrato, e incluso sacrificios genera. Seguramente, esto es así por la dificultad que nos encontramos en muchos casos para hacer un diagnóstico adecuado, así como por las dificultades que encuentran muchas personas para incorporar a sus vidas unas rutinas que ayuden a solucionar el problema, unido a que casi siempre cuando se tiene conciencia de la importancia real del mismo suele haber pasado demasiado tiempo y haberse hecho las cosas bastante mal por el camino.

¿Por qué es difícil el diagnóstico? Muchas veces se confunde, por ejemplo, el caso de un perro que ladra mucho o el de un perro que rompe cosas cuando no estamos en casa con un caso de ansiedad por separación cuando no siempre tiene por que ser así. Además, se une la dificultad de que cuando ocurre no estamos presentes por lo que muchas veces no sabemos identificar muy bien el problema, los factores que lo originan y mucho menos las acciones necesarias para solucionarlo.

¿Que es realmente la ansiedad por separación? La ansiedad por separación es el miedo del perro a quedarse solo que, a su vez, le genera altos niveles de estrés. Por lo tanto, por ejemplo, un cachorro que rompe las plantas cuando no estamos, no tiene por qué tener ansiedad por separación (puede que únicamente se aburra, puede que simplemente no sepa que no tiene que romperlas, puede que le divierta hacerlo, etc.). Habrá que buscar otros indicadores.

¿Como puedo identificarla? La ansiedad por separación se ve en un porcentaje mas alto en cachorros, perros que han sido abandonados, etc. pero se puede dar en cualquier tipo de perros e incluso muchas veces se desarrolla en perros adultos que nunca habían tenido este problema. Estos pueden ser algunos de los indicadores:

  • El perro está nervioso, huidizo o triste antes de que nos vayamos de casa (mas desobediente de lo habitual, busca mucho contacto físico, gimotea…).
  • El perro tiene síntomas de estrés: Diarreas, vómitos, mucha caída de pelo, caspa, se rasca mucho, muestra hiperactividad, movimientos compulsivos, autolesiones, etc.
  • Cuando llegamos a casa el perro está muy nervioso, busca mucho contacto físico, tarda en calmarse, se muestra temeroso…

dogminancia_ansiedad por separación 2¿Qué puedo hacer para solucionarlo? Para solucionar un caso de ansiedad por separación hay que tener en cuenta muchos factores (entorno, tiempo que el perro pasa solo, vivencias que ha tenido anteriormente, cuanto tiempo llevamos con el problema, etc.) por lo que es difícil establecer unas pautas generales. Como decimos siempre, lo mejor para solucionar un problema es que éste no aparezca nunca, por lo que podéis consultar el artículo que publicamos sobre la adaptación de un nuevo perro a nuestras vidas, en el que dedicábamos un apartado específico a enseñar al perro a estar solo. Si ya tenemos el problema en casa, estas son algunas de las cosas que podemos hacer para solucionarlo:

  • Grabar al perro cuando no estamos: Nos ayudará mucho a conocer a nuestro perro, así como a conocer el problema y realizar el diagnóstico. Es recomendable grabar a nuestro perro cuando está solo, incluso aunque no tengamos ningún problema, ya que nos ayudará a entenderle mejor y conocer su vida cuando nosotros no estamos.
  • Intentar identificar si lo que el perro tiene es un miedo general a quedarse solo o es miedo a quedarse solo en una estancia concreta, si tiene especial apego por alguien de la casa, si solo ocurre determinados días, etc.
  • Acostumbrarle progresivamente a que se quede solo. Podéis ver el apartado específico en el artículo que publicamos sobre la adaptación de un nuevo perro a nuestras vidas. Esta es la parte mas difícil de cumplir para casi todas las familias. De nada sirve que vayamos acostumbrando al perro a quedarse solo si luego nos vamos 10 horas de casa. Durante la recuperación, que no tiene por qué pero podría ser larga, es necesario que el perro se vaya acostumbrando poco a poco y de una forma agradable a la soledad por lo que, si no podemos estar nosotros el tiempo necesario, tendremos que encontrar a alguien que le haga compañía cuando no estamos o todo el buen trabajo que hayamos hecho, habrá sido en balde.
  • Practicar “el quieto” aumentando la distancia progresivamente y practicar las falsas salidas (salidas cortas tras las que volvemos, alargando el tiempo de ausencia progresivamente) nos ayudarán a incrementar el nivel de independencia del perro.
  • Intentar reducir el estrés: juegos de olfato antes de irnos, establecer una rutina  adecuada de paseos, dejarle algo para masticar mientras que no estamos, revisar la alimentación (incluida la posibilidad de suministrar algún suplemento alimenticio que ayude a atenuar el estrés), utilización de camisa anti-estrés, etc. Es importante identificar y minimizar o eliminar todas las causas de estrés para el perro.
  • Intentar que no asocie nuestra salida con cosas concretas (por ejemplo: siempre que me voy, le doy un hueso. Esto que es bueno, cuando estamos acostumbrando al perro a la soledad, es malo una vez que el perro ya tiene ansiedad por separación, ya que anticipa la salida, por lo que podemos dejárselo en distinto sitio, dejarle cada día algo diferente y en distintos momentos, dejárselo también pequeños ratos cuando no nos vayamos a ir, etc. )
  • Movernos con calma antes de salir y a la llegada, no hablarles mucho (sobre todo no hacerlo de forma que les excite) ni ser efusivos… (cuanta menos variación note entre nuestra ausencia y nuestra partida/llegada mucho mejor) ¿como vamos a conseguir que el perro se quede tranquilo cuando nos vamos si previamente hemos ido corriendo de un lado para otro angustiados porque llegamos tarde a trabajar?
  • Dejar puesta la televisión o música relajante: Puede ayudar al perro a notar menos contraste entre nuestra presencia y nuestra partida.
  • Intentar minimizar los daños: Si rompe cosas, quitar de su alcance todo lo que para nosotros sea de valor, si ladra, hablar con los vecinos para explicarles la situación y dejarle en la zona en la que menos molestias pueda ocasionar…. Si nosotros estamos tranquilos, nuestro perro estará mas tranquilo, por lo que hay que intentar ser proactivos y eliminar problemas antes de que aparezcan.

¿Qué no debo hacer nunca para solucionarlo? Igual de importante que lo que tengo que hacer, es lo que no tengo que hacer si quiero ayudar a mi perro a superar la ansiedad por separación:

  • Castigar o corregir al perro cuando llego: No servirá de nada y, si tenemos en cuenta que la ansiedad por separación no es ni mas ni menos que miedo, lo único que lograremos es incrementar el problema y/o favorecer la aparición de algún otro.
  • Ignorarle cuando llegamos: Si el perro tiene miedo a estar solo ¿de que serviría que le ignorásemos? En todo caso, estaríamos agravando el problema. Lo que hay que hacer, es saludarle tranquilamente, hacer que nos vea como un referente de calma y luego sí, si el perro nos sigue a todos lados nervioso, salta sobre nosotros, etc. Entonces si que podemos girarnos, mostrarnos distraídos, etc. para que el perro entienda que no nos gusta esa conducta y que queremos que se calme.
  • Intentar compensar cuando estamos en casa, el tiempo que el perro pasa solo: como hemos dicho, hay que intentar equilibrar lo que pasa en la casa cuando estamos con lo que pasa cuando no estamos por lo que intentar compensar no solo no ayudará a nuestro perro sino que hará que el problema se agrave.
  • Pretender que el problema se solucione sólo. Si mi perro realmente tiene ansiedad por separación y tiene miedo a estar solo, tendré que ayudarle a percibir la realidad de otra manera, de una forma gradual y progresiva. Si no lo hacemos, es muy difícil que consigamos solucionar el problema.
  • Introducir otro perro en la familia: Es un error habitual. En algunos casos podría ayudar pero en muchos casos lo que conseguimos es agravar el problema por lo que no recomendamos esta opción como medida para solucionarlo ya que las probabilidades de que nos salga mal y multipliquemos el problema por diez son muy altas….

En resumen, la ansiedad por separación es un problema solucionable pero que en algunos casos puede requerir de múltiples cambios en nuestras rutinas y/o las del perro, lo que, en muchos casos, dificulta la recuperación. Lo mas importante es tener paciencia y no desesperarse, entender que estar solo es algo completamente antinatural para el perro y, como hemos dicho,  ser proactivos para, en la medida de lo posible, anticiparse a los problemas antes de que ocurran o resolverlos lo antes posible en el caso de que ya se hayan generado. Con ello evitaremos entrar en una espiral de estrés-angustia que impida que nuestro perro y nosotros mismos seamos felices. Para finalizar, si no somos capaces de identificar el problema, no tenemos claro como actuar o simplemente queremos estar mas seguros de que hacemos bien las cosas, os recomendamos buscar la ayuda de un buen profesional que os guiará en el proceso y os lo hará todo mas fácil.

Y recordad lo mas importante: ¡¡¡No os olvidéis de disfrutar de vuestro perro!!!

Puedes consultar todas nuestras publicaciones siguiendo este enlace.

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2 comentarios

  1. Muy bueno el informe , yo aporto lo siguiente : entre el amo y el perro hay una simbiosis única , es una relación muy parecida a la humana. Por lo que creo que ante una inminente separación de los dos seres , el que transmite la angustia de próxima añoranza ,es el dueño hacia el perro y el perro lo percibe y lo sufre . De ahí surge la conducta lastimosa del perro en ausencia del dueño.
    Saludos a todos y gracias.

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