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Mi perro tira de la correa. Que hacer

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Mi perro tira de la correa. Que hacer.

Uno de los momentos mas problemáticos en la relación perro-humano es el paseo con correa. Hay que entender que ir atado es completamente antinatural para un perro, pero a la vez es algo necesario en el mundo en el que vivimos por lo que el trabajo se tiene que centrar en dos aspectos:

Es importante dejar claro que cualquier sistema intrusivo que utilicemos (collares de púas, de ahorque, eléctricos, pasar la correa por debajo de las patas, etc.), además de ser lesivo para el perro, no solucionará el problema (en el mejor de los casos lo enmascarará) y, sin embargo, podrá ser el origen de problemas de conducta (especialmente de reactividad hacia perros y/o personas). El único comportamiento fiable es aquel que el perro hace porque quiere, por lo que nuestro único objetivo tiene que ser guiarle y motivarle para que así sea.

Material: Es recomendable utilizar arnés adecuado a la morfología del perro, ya que éstos no les provocan ningún dolor al tirar, así como una correa larga y ligera (entre dos y tres metros) que les de libertad de movimientos y que a su vez nos permita recoger fácilmente, en caso de ser necesario. Los mosquetones, anillas, etc. deberían ser lo mas ligeros posible, al igual que las partes blandas, que también deberían ser lo mas confortables posible para el perro (en caso de tener que elegir, debería primar el confort sobre la estética).

El paseo comienza en casa. Seguramente somos pesados, pero creemos que es importante recordar que es indispensable que el perro viva relajado y tranquilo. Si el perro está nervioso en casa, difícilmente va a estar calmado cuando salga a la calle y reciba un montón de estímulos al mismo tiempo que un collar le machaca el cuello. No deberíamos salir hasta que el perro no esté «calmado», por lo que es mejor que antes de hacerlo no juguemos con ellos, les manipulemos o les hablemos de forma que les active. Si saltan sobre nosotros,  nos arañan, etc.,  lo mejor es darles el costado o la espalda y no hacer nada hasta que no se calmen. Una buena idea si el perro está nervioso en casa es repartir premios por la misma, antes de salir para que los tenga que buscar mediante el olfato, ya que es una actividad que les relaja mucho (es mejor, al menos al principio, no esconderlos mucho y esparcir bastantes para que el perro los encuentre tranquilamente y no se frustre). Una vez que se calma, le ponemos el collar/arnés de forma tranquila.

Si el perro está tranquilo, ya podemos salir a la calle. Si nuestro compañero está acostumbrado a tirar, su inercia será hacerlo, aunque esté relajado. Lo único que tenemos que hacer para corregirlo es coger la correa por su extremo y estar atentos para que en cuanto el perro empiece a tirar (aparezca tensión en la correa), parar. No hay que pegar tirones. Dentro del margen de la correa podrá moverse hacia donde quiera, el único límite se lo pondrá la propia correa (lo que si es importante es que no nos arrastre, aunque sea mínimamente, cuando paremos. El perro debe notar que paramos, pero sin que haya tirón de correa por nuestra parte. El tirón, en todo caso, lo daría él). No reanudaremos la marcha hasta que desaparezca la tensión. Lo importante, si queremos que el perro lo asimile rápido, es que paremos exactamente cuando aparece la tensión (cuando notemos que el perro tira) y reanudemos exactamente cuanto desaparezca (notamos que el perro afloja). Los perros aprenden principalmente por asociación por lo que en cuanto el perro relaciona que cuando tira no consigue avanzar hacia donde quiere y que cuando afloja si lo hace, dejará de hacerlo. Si, por ejemplo, el perro quiere ir ir a oler algo, no avanzaremos mientras tira, pero en cuanto deje de tirar, podemos premiarle dejándole acercarse. Esto le ayudará a entender el beneficio que supone no tirar.

Otra técnica complementaria a la anterior, es ir premiando al perro cuando está dentro del margen de la correa. Si el perro sabe que dentro de ese área pasan cosas buenas, tendrá mas tendencia a estar cerca de ti y a no tirar de la correa.

Como habréis comprobado, en ningún momento decimos que el perro tenga que ir junto a nosotros todo el rato. En Dogminancia.com creemos que el momento del paseo es para ellos y que, por lo tanto, el perro tiene que tener libertad, para oler, moverse, etc. dentro del margen de la correa. No nos gusta tener «perros soldado», que están continuamente trabajando. Con lo expuesto anteriormente, conseguimos tener un compañero cómodo de pasear, que no nos generará ningún problema. El siguiente paso será, si queremos, enseñarle el «junto» para que, por ejemplo, se pegue a nosotros si vamos a pasar al lado de alguien.

Es necesario aclarar que esta publicación es útil para que el perro no tire de la correa habitualmente y para perros que no lo hagan por miedo u otro tipo de problemas (todo lo que decimos les ayudará pero, en estos casos, además, deberíamos trabajar con ellos estos problemas). En nuestra opinión, no deberíamos obsesionarnos en conseguir que no tire en ninguna ocasión ya que evitar que el perro tire puntualmente ante ciertos estímulos (gatos, sustos, que vea a personas a las que quiere mucho,… etc.) puede ser complicado para alguien que no sea un profesional o le dedique el tiempo suficiente. Evidentemente todo depende del perro que tengamos (como siempre, recomendamos observarle para conocerle lo mejor posible), de lo que trabajemos y del vínculo que tengamos con él. En cualquier caso, la diferencia estará entre tener un perro descontrolado que nos arrastre por la calle o un perro controlado que pega un tironcito en un momento puntual y que, si queremos, podemos reconducir rápidamente gracias al vínculo que hemos logrado con él.

Imprescindible, si queremos que nuestro perro deje de tirar de la correa:

  1. El paseo es para el perro
  2. Necesitamos un arnés cómodo para el perro y una correa ligera y manejable de 2-3 metros
  3. El paseo comienza en casa (necesitamos un perro tranquilo)
  4. Nunca hay que pegar tirones de la correa (evidentemente, siempre hay excepciones, como si necesitamos sacar al perro de una situación peligrosa)
  5. El «timing» es muy importante: Parar cuando tira, reanudar la marcha en cuanto afloja
  6. Hay que conseguir que pasen cosas buenas alrededor nuestro y es bueno premiar cuando deja de tirar (dejando ir hacia lo que quiere, por ejemplo)
  7. Ser constante y no obsesionarse. Que el perro tire en un momento puntual no es un problema por lo que no tenemos por qué cambiar el sistema. Solo la constancia y la coherencia garantizan el éxito.
  8. Nada de lo anterior funcionará si nuestro perro (o nosotros) no estamos equilibrados emocionalmente (siempre hay que tratar el tema desde un punto de vista holístico).

Y recordad lo mas importante…. ¡¡¡no os olvidéis de disfrutar de vuestro perro!!!

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