La perronalidad del perro-Dogminancia

¿Los perros tienen personalidad?

La RAE define “personalidad” como: “conjunto de rasgos y cualidades que configuran la manera de ser de una persona y la diferencian de las demás”. Por lo tanto, queda claro que, si los perros no son personas, no pueden tener personalidad… pero ¿eso implica que sean seres planos y homogeneizables como mucha gente se encarga de predicar?

Si cambiásemos, de esta definición, la palabra “persona” por la palabra “perro”, no creemos que nadie se atreva a negar que cada perro tiene un conjunto de rasgos y cualidades que configuran su manera de ser y lo diferencian de los demás. Es lo que, en esta publicación, vamos a llamar la perronalidad.

La perronalidad, al igual que la personalidad y simplificando, estará compuesta por el temperamento (conjunto de rasgos genéticos y, por lo tanto, innatos heredados e “inmodificables”) y el carácter (conjunto de rasgos, fruto de la relación del individuo con el entorno y, por lo tanto, relacionados con lo social, la educación, el aprendizaje… y, por lo tanto, “aprendidos y modificables”.

Por supuesto, habrá perros que de nacimiento sean más valientes, miedosos, sociables, tímidos… pero no es menos cierto que,  con el paso del tiempo, muchas de esas características serán potenciadas o limitadas en función del entorno, dentro del que nosotros, las personas, seremos casi siempre la variable que más peso tenga…

Por lo tanto, le pese a quien le pese, podremos tener, por ejemplo, un perro que de nacimiento tiene una valentía muy superior a la de sus hermanos pero al que una mala vida le lleve a ser un perro miedoso, agresivo, dubitativo… y viceversa. Nos deja de sorprendernos que, todavía hoy, se sigan utilizando, sin ningún tipo de filtro, herramientas como el Test de Campbell que han quedado obsoletas. Por otra parte, simplificar y asegurar que un Labrador será un gran nadador o que un Mastín será un gran protector sería como asegurar que una persona negra será mejor que una blanca en X tarea (o a la inversa).

Volviendo a la pregunta clave en esta publicación: ¿Los perros tienen perronalidad? Sin duda. Cada perro es único y no estamos locos al asegurar que hay perros pícaros, bonachones, juguetones, cascarrabias, mimosos, desapegados… pero que también, la mayor parte de las veces, al igual que las personas, tendrán múltiples rasgos que los definan y podrán “mostrar su personalidad” de distinta forma, según el entorno (la compañía, su percepción, el rol que desempeñen, etc.) Así, por ejemplo, un perro podrá ser un manojo de nervios en compañía de una persona y un perro tranquilo en compañía de otra, mostrar sus habilidades innatas en unas situaciones y reprimirlas en otras, etc.

¿Esta perronalidad está más marcada por la genética o por la experiencia? Pues depende… Hablando de comportamiento, en algunos aspectos y/o casos, la genética pesará tanto que será más difícil de moldear por el entorno mientras que en otros será este último y la relación del perro con él los que más peso tengan. Se siguen publicando estudios con resultados diversos y es un tema que siempre genera debate pero, en nuestra opinión y generalizando, la mayor parte de las veces tendrá más peso el entorno que la genética y, por lo tanto, será posible la modificación o reconducción de ciertas conductas (lo que no quiere decir que siempre sea fácil, que en todas las ocasiones sea conveniente hacerlo ni que obviemos que hay determinadas acciones, comportamientos, etc. que están “fuertemente grabados” en el ADN de nuestros perros). Pero suele ser una excusa fácil el asegurar que el perro es así y punto. Es lo que nos permitirá abandonarle sin remordimientos, sentirnos bien por no dedicarle el esfuerzo necesario, etc. La realidad es que algunos casos se solucionan fácilmente solo con “cambiar de manos” y en otros muchos la solución (que en algunos casos puede ser parcial) requerirá de grandes esfuerzos por nuestra parte (cambio de hábitos, reconocimiento de errores, dedicacion del tiempo necesario, inversión económica…) que no siempre estamos dispuestos a realizar, lo que tampoco quita que podamos, ni debamos, modificar todo lo que se nos antoje ni que no haya casos en los que tengamos que asumir este “el perro es así y punto” y que tengamos que aprender a disfrutar de él de otra manera (lo que seguramente  requiera el mayor esfuerzo posible por nuestra parte, si realmente nos importa nuestro perro).

Para finalizar queremos hacer especial hincapié en la parte en la que decíamos que las personas tenemos mucho peso en la perronalidad de nuestros perros: perros nerviosos, perros con miedo, perros “agresivos”… Nos tendríamos que preguntar si nuestra personalidad y la forma en la que nos relacionamos con nuestros perros influye en su perronalidad y su comportamiento y si, en muchas ocasiones, lo hace negativamente. Es obvio que sí, por lo que merece la pena realizar el esfuerzo: al mejorar nuestra forma de relacionarnos con nuestros perros no solo estaremos mejorando nuestra personalidad sino que estaremos mejorando la perronalidad de nuestro perro…

Y recuerda lo más importante….¡No te olvides de disfrutar de tu perro!

Puedes ver todas nuestras publicaciones siguiendo este enlace.

Soda, la perrita de la foto, necesita una persona especial a la que poder demostrarle la bonita perronalidad que tiene. Si quieres darle la oportunidad que se merece puedes ponerte en contacto con Hoope:

 

 

 

 

Anuncios

2 comentarios

  1. Muy muy interesante….he adoptado a una pitbull maltratada y abandonada con una botella incrustada en la cabeza para q muera, con leishmania….ahora esta muy bien y es feliz. Es muy dulce y sociable con las personas, pero a veces tiene comportamientos agresivos con otros perros y estoy convencida q mi bloqueo y miedo en este comportamiento lo esta potenciando aun mas.

    Me gusta

    1. Hola Neda.
      Muchas gracias por el comentario y por decidir adoptar una perrita así (por desgracia la gente tiene muchos prejuicios y no les suelen dar la oportunidad que merecen).
      Efectivamente, solemos transmitirles ese bloqueo y miedo, tirando de la correa, hablándoles en momentos inadecuados, etc. Te recomendamos que, si te lo puedes permitir, contrates a un buen profesional que te ayudará mucho a corregir pequeños detalles y te guiará en todo el proceso, que puede no ser siempre fácil, aportándote la calma y seguridad que necesitas.
      Muchas gracias de nuevo!!!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s